¿Existe el karma?

Sé que lo último que dije que iba a escribir iba a ser la continuación de ‘¿Cómo hemos llegado a aquí?’, bajo el punto de vista de oriente, pero considero que para poder llevarlo a cabo, necesito un estudio más o menos serio de cómo es su perspectiva, algo para lo cual no tengo el tiempo necesario actualmente. Pero a cambio, os ofrezco esta reflexión, en la que intento explicar porqué creo que el karma, al menos tal y como se concibe en nuestra cultura, no existe.

Tras un duro día de trabajo/monotonía, en el que has visto cómo a es@ compañer@ de curro que tan mal te cae le han subido el sueldo o ascendido en el cargo, o a esa persona de tu clase a la que no soportas desde el primer día le han puesto mejor nota que a tí de manera totalmente injusta desde tu clara superioridad moral; lo primero que haces al llegar a casa es buscar vídeos en internet para entretenerte. Este viaje por la red te lleva inevitablemente a acabar viendo vídeos de Youtube bajo la temática de ‘instant karma’ o ‘instant justice’, produciendo pequeños orgasmos en tu mente cada vez que a ese capullo que no respeta las normas de tráfico le pilla la poli o cuando ese tipejo que está acosando a alguien recibe su merecido. Gracias a eso, duermes bien por la noche y al día siguiente entras con una sonrisa de oreja a oreja a tu puesto o silla, vulnerable ante cualquier nueva injusticia hacia ti, ante la cual harás exactamente lo mismo, refugiarte en casos aislados de justicia instantánea.

Así lo veo yo, como un círculo vicioso, ¿provocado por qué? ¿Por la injusticia de la vida? Desde luego, es el detonante, pero no la razón de que sufras tanto ante cada injusticia. Lo que inicia ese círculo vicioso es en realidad tu autoengaño, tu constante necesidad de demostrarte a ti mism@ que la vida es justa, que la vida es bella.

Porque sí, existen casos de justicia inmediata, en los que una buena persona aparece en el momento y lugar adecuado, o en los que parece que un ente superior al que tú y mucha gente llamáis karma interviene para dar la impresión de que la vida es justa. Pero eso son todas las pruebas que tienes para ratificar tu fe en el karma, casos muy concretos y poco comunes. ¿El resto? Elucubraciones tuyas.

‘A este le ha pasado esto porque era un cabrón’, ‘lo tenía bien merecido por portarse así’…son las típicas frases detrás de las cuales, para ti, está el karma, mientras que para mí, no son más que meras consecuencias de las acciones tomadas por esa persona. Consecuencias que a veces se dan, y otras no. Esto es ya un pensamiento muy transitorio que pasa ahora mismo por mi cabeza, pero empiezo a creer que esas consecuencias suceden con cierto grado de probabilidad, que disminuye cuanto más poderoso es el actor. Ya sé que los políticos y grandes figuras de cualquier mundillo, precisamente por serlo, están en el punto de mira de muchas personas que las observan con recelo. Sin embargo, tienen una serie de tejes y manejes que impiden con mucha frecuencia que sus acciones, por muy horribles que sean, salgan a la luz, con lo que no sufren tanto las consecuencias. Otro día hablaremos del curioso caso de gente que vota a quienes saben ladrones de su dinero aportado como contribuyentes.

Bueno, que me enredo. Si después de leer esto sigues creyendo en el karma, te estás engañando a ti mism@, como me pasa incluso a mí en ocasiones, o nunca has sufrido ninguna injusticia no compensada. En ese caso, has vivido protegid@ en una burbuja hasta ahora.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s